Necesitas sentirte tranquilo/a para hacer las cosas? La trampa que puede estar alimentando tu ansiedad

¿Esperas a que la ansiedad desaparezca para salir de casa, conducir o afrontar determinadas situaciones? Descubre por qué esa estrategia puede mantener el problema más tiempo del que imaginas.

Todos queremos sentirnos tranquilos antes de enfrentarnos a algo que nos preocupa. Si tienes una reunión importante, un viaje o una conversación difícil, es normal desear que los nervios desaparezcan cuanto antes. Cuando hablamos de ansiedad, esa necesidad suele hacerse todavía más intensa.

Muchas personas llegan a pensar que solo podrán volver a hacer una vida normal cuando consigan dejar de sentir ansiedad. Mientras tanto, esperan. Esperan a encontrarse mejor para salir de casa, para conducir, para ir al supermercado o simplemente para volver a disfrutar de actividades que antes hacían sin pensar.

A primera vista parece una decisión muy razonable. Nadie quiere exponerse a una sensación tan desagradable como la ansiedad. Sin embargo, aquí aparece una paradoja que vemos con mucha frecuencia en consulta: cuanto más esperas a sentirte tranquilo para actuar, más aprende tu cerebro que la tranquilidad es un requisito indispensable para vivir.

Sin darte cuenta, empiezas a enviarle un mensaje muy concreto: «Si todavía siento ansiedad, significa que aún no estoy preparado.»

El problema es que esa sensación de estar preparado casi nunca llega de la forma en que esperamos.

Hay días en los que la ansiedad baja un poco y decides hacer aquello que llevabas tiempo evitando. Entonces piensas que ha salido bien porque, por fin, te encontrabas tranquilo. Pero la siguiente vez vuelves a esperar ese mismo estado de calma antes de actuar.

Y así, poco a poco, tu vida deja de estar guiada por lo que quieres hacer y empieza a depender de cómo te sientes en cada momento.

La ansiedad ocupa entonces un lugar cada vez más importante. Ya no solo aparece en determinadas situaciones, sino que empieza a decidir cuáles afrontas y cuáles pospones.

Es como si quisieras aprender a montar en bicicleta, pero decidieras practicar únicamente los días en los que estás completamente seguro de que no vas a caerte. Es probable que esos días nunca lleguen. La seguridad no suele aparecer antes de la experiencia; muchas veces nace precisamente después de vivirla.

Con la ansiedad ocurre algo parecido. Esperar a sentirte completamente preparado puede convertirse, sin darte cuenta, en una forma de retrasar una y otra vez aquello que deseas recuperar.

Esto no significa que debas obligarte a hacer cualquier cosa ni enfrentarte a situaciones para las que todavía no estás preparado. Tampoco significa que la solución sea «echarle ganas». La ansiedad no funciona así. Lo importante es comprender que, cuando toda tu vida gira alrededor de esperar el momento perfecto para actuar, el problema suele ganar terreno poco a poco.

Si al leer esto has sentido que llevas demasiado tiempo esperando a encontrarte mejor para volver a vivir con normalidad, quizá te interese leer también mi artículo principal sobre la ansiedad. En él explico cómo se construye este círculo desde el principio y por qué muchas de las soluciones que parecen más lógicas terminan manteniendo el problema. (artículo).

Comprender esta dinámica suele aliviar a muchas personas. Descubren que no les falta fuerza de voluntad ni valentía. Simplemente estaban intentando resolver la ansiedad siguiendo una lógica que, aunque parece razonable, no siempre ayuda a salir del problema.

¿Sientes que tu vida está en pausa mientras esperas encontrarte mejor?

Si notas que has dejado de hacer cosas importantes porque esperas sentirte preparado, que la ansiedad condiciona cada vez más tus decisiones o que llevas demasiado tiempo intentando recuperar el control sin conseguirlo, quizá haya llegado el momento de pedir ayuda.

Soy Tamara García, psicóloga general sanitaria y directora del Centro de Terapia Breve Tamara García. Trabajo mediante terapia psicológica 100 % online para toda España, acompañando a personas que conviven con la ansiedad, la agorafobia, las crisis de pánico y otros problemas emocionales desde la Terapia Breve Estratégica.

Atiendo a pacientes de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Zaragoza, Murcia, Bilbao, Alicante y del resto de España. Si sientes que la ansiedad ha empezado a limitar tu vida, estaré encantada de acompañarte para comprender qué está manteniendo ese círculo y ayudarte a recuperar tu bienestar.

Persona con un portátil y una taza de café en una sesión de terapia online

Tarifas

Terapia Individual Online 70€

Bono de 4 sesiones 260€

Terapia de pareja online 75€

Bono de 4 sesiones 280€

Tamara García Villena, ha recibido una subvención de la Consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo de la Junta de Andalucía, concedida con fondos del Servicio Público de Empleo Estatal. Línea 2 de subvención para inicio de actividad económica o profesional, destinada a mujeres trabajadoras autónomas menores de 35 años.